Me fascina la magia de lo abstracto. Lo que és si querés y sino és otra cosa…

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viernes, 11 de agosto de 2017

Un libro, una puerta


Un libro, una puerta.
La habitación de siempre, aburrida y cotidiana
a veces te sorprende relajada y de entre casa.
Te traslada a otro escenario de la mano de algún genio.
Dejás de ser vos por un rato y tu casa deja de ser casa.
Seguro una certeza se refuta 
y seguro un sentimiento evoluciona.

martes, 30 de mayo de 2017

Espejo


Una habitación ajada de paredes quejumbrosas,
nido de recuerdos escondidos.
Un reflejo esquivo y la mirada prófuga…
El silencio rey, soberano déspota, feroz.

Los ojos cerrados para ver más…
Lo que no asoma a la superficie,
lo que te hace cambiar,
mudarte por dentro a otro lugar.

Sentarte frente a tu pasado y mirarlo con ternura,
besarle la frente y darte la vuelta.
Salir a recorrer los caminos nunca pisados,
como si ahora sí… tuvieras el mapa correcto.

Saber que esta vez sí podés,
que reuniste armas y fuerzas.
Hacer lo preciso y cambiar el reflejo…
Ese que te regaña siempre frente al espejo. 

sábado, 9 de julio de 2016

Luz plateada


Un chorro de luz plateada
baña  la cerámica de mi habitación.
 Justifica dejar una hoja de cortina abierta
 aunque me aturda el sol mañana.

 No importa…
Lo paga bien el vaivén de las copas de los pinos
mareados con el viento,
borrachos de  luna.

El sonido estridente de las ramas
 castigando el techo de chapa,
hace que cobre sentido el momento.
No solo es ruido, es identidad,
es susurro de conciencia.

La veleta con el gallo del tejado del vecino gira loca,
mientras hojas amarillas se dejan llevar
en un mar de canaletas rebosantes.
Se arremolina el viento entre las ramas de la mora
y el nogal deja caer su herencia sin control.

A la escena se incorporan silenciosos
 los pasitos acolchonados de mi gato.
Se arrima lentamente al ventanal
mientras mira con asombro 
el temporal que ruge afuera.
Se estira, bosteza y se vuelve ronroneado,
regodeándose en su suerte, de nuevo a dormir.
Su expresión de placidez amodorrada
 me hace sonreír. 

Vaga el pájaro cantor, atolondrado,
en busca de una rama 
que sea amable y contundente
para resistir hasta que San Pedro 
esté de nuevo con humor.
Una horqueta del árbol de níspero 
se ofrece de refugio
y allí aguarda por la calma,
 observando atentamente el cielo,
 igual que yo.

Parece un cuadro en movimiento,
con la luz crepuscular perfecta.
Me acurruco para dormitar un poco más,
mientras disfruto la vista.
Hermosa, plateada, ideal…
Arrulla mis sueños la alborada,
me llena de paz.

lunes, 21 de marzo de 2016

Horas bajas


A la madrugada los dolores pesan más
y si te pone en pie una pesadilla
todo puede empeorar.

¿Qué quiso decir ese mal sueño?
tratas de descifrar…

La realidad es siniestra
y en tu cabeza se sabe mostrar tal como es,
 sin coraza racional.

A la madrugada el pensamiento varía,
no es el mismo que rige tu vida,
es otro y te advierte
que todo lo que creías
 finalmente, podría ser mentira.

Horas bajas, reflexionas. . .
examinas las secuencias repetidas de la vida,
seleccionas los recuerdos
para no guardar en el arcón
malos momentos.

Los colores son opacos
y hace frio.