se oscurece mi interior
progresivamente
sin vos…
Te llamé con la mente,
con el corazón,
te pedí una señal
por favor…
Me dije que si no aparecías
intentaría olvidarte.
Entonces viniste…
me llenaste de rosas
la vida.
Siempre regresás
cuando la fe en este idílico amor
se desmorona,
me invadís de nuevo,
la reconstituís
y recuperás tu puesto,
el que intenté destronar.
Se una vez más que no me equivoqué,
reafirmo y confirmo
que entre nosotros hay una poderosa conexión,
me siento de otra galaxia…
Llegás,
te acomodás
y le das un poco de paz a mi alma,
me calmo de dudas
y luego te vas…
Me quedo otra vez sin vos…
colmada de sueños,
dolida pero no triste,
porque se que volverás igual que siempre
y que no resistiré la tentación.
Mientras tanto haré de cuenta que te olvido,
jugaré a que entendí bien la lección.
Pasaré el tiempo con mis cosas y otra gente,
amaré y seré feliz.
Pero acá dentro (oculto) seguirás brillando igual
como el sol de esta bendita tierra.
Sos la luz que se apaga y que se enciende
todo el tiempo…
que destella y que se extingue,
que estalla y se propaga.
Me ilumina, me oscurece,
me matiza tu fulgor.
Yo te amo discontinúa,
yo te amo así fugaz,
yo te dejo que me quemes
no te puedo apagar…
sos la estrella de mi alma.








