Me fascina la magia de lo abstracto. Lo que és si querés y sino és otra cosa…

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domingo, 1 de agosto de 2010

Otro ayer


A veces pienso que el pasado no me pertenece,

que no era yo la de entonces,

que es otra mujer

la que se teje con hilos de recuerdos

en el enmarañado telar de mis pensamientos.


Siento mi ayer ajeno

como si estuviera ahora mismo

escribiendo estos versos en tercera persona,

como si no me reconociera

detrás del polvo y las hendiduras

debajo del manto de momentos que acumulé.


Miro fotos viejas y se que soy yo,

tengo ese gesto que siempre hago,

esos rasgos que no han cambiado…

y sin embargo hay algo que se fuga,

una parte que no está,

que no existe ya.


Aunque recuerde el momento cristalino

no logro situarme en el mismo lugar.

Se que no soy la misma persona,

sin embargo

no puedo conjeturar si volvería o no volvería

a hacer todo aquello que me forjó el hoy.


Soy espectadora constante de mi ayer,

veo mi vida como una ficción.

Siempre estoy cambiando de papel

transformándome en otro personaje,

en otro yo.


Mi mente entiende diferente,

mi alma se explaya un poco más

y lo que queda atrás se diluye

así como el mundo onírico al despertar,

igual que las huellas de la orilla

cuando se ensancha el mar.



miércoles, 7 de julio de 2010

El recuerdo permanente de un adiós siempre inminente



Yo sé que tengo mucho por hilar y deshilar,

recordámelo más tarde por favor…

dejame en este instante

evadirme en la idiotez de tu recuerdo,

sumergirme en el afable vaivén de las quimeras.



Ya sé que estoy perdiendo el tiempo

que es valioso y que jamás regresará,

pero necesito malgastarlo

en el capricho de tu nombre puntiagudo.

Me hace falta disputarme

entre la escena y la evidencia,

en la barbarie de los hechos

que te han forjado un pedestal

absurdo e inmerecido, pero ostentoso…



Tengo a flor de piel el deseo litigante

que sobrevaluó tu amor.

La confianza ciega en la inocencia

de la joven inexperta conjetura,

esa tonta certeza loca de un destino añoso.

El error más refractario de mi mente.

La fortuna de conocerte,

la desgracia de reconocerte

y tu altiva voz

disfrazando la puñalada del no rotundo

con letales letras suavecitas

que desgarran más despacio la ilusión,

que mitigan cada resquicio de optimista al corazón.


















De puntillas me acerqué a tu halo hechizador

y guardé la mística para después,

para cuando sea el momento incorrecto otra vez.

De vuelta me alejé sin despedirme,

con el corazón lleno de apuntes

para el grandísimo adiós

que he practicado hasta sangrar.

Para el gran final que trace línea

entre el tiempo de amar y de esperar.



Otra vez me fui diciendo por dentro nunca más,

Dios por favor, nunca más…

Nuevamente perjuré

que sería la última puerta que abriría para verte

que al bajar la vista al suelo

olvidaría recorrerte en los matices

de tus majestuosas cuerdas vocales.



Silenciosamente ahora anhelo decirte

que no te necesito,

sospecho que todo ha sido solo un juego

de didáctica distracción.

Puedo ver los hilos

que ha tejido el maquiavélico destino

y no ha sido todo más que un simulacro muy real.

Pienso que algún día todo esto mutará

en un sentimiento superior

y llegaran esas respuestas

que no supe ni siquiera preguntar,

el atisbo del destino que no existió con vos

y la revolución.




sábado, 29 de mayo de 2010

De pronto te vi


Me estanqué durante algunos instantes sobre tus ojos,

me quedé observándote deslumbrada.

Pese a que habíamos hablado antes mil veces

jamás te había prestado veraz atención.

Talvez debido a mi tajante dispersión

es que no había reparado en el hoyuelo

que se dibuja en tu mejilla al sonreír.


Descubrí de pronto otra cosa en vos,

algo me hizo verte diferente,

o quizás sencillamente nunca te había mirado.

Me gustó tu dialogo

y como se formaban las palabras en tus labios.

Resonaba en mi cabeza tu nueva voz

mientras procuraba no mirarte demasiado los labios.


Tomé un poco de distancia por si acaso

y sacudí mi cabeza

como queriendo hacer caer esa loca idea

que se me había incrustado de morderte la boca,

de besarte tal como se trazaba la escena en mi mente.

- ¿no que? - preguntaste

- nada, nada… - respondí

y simultáneamente salí huyendo de allí.

Me sentí desvestida de pronto,

te quedaste ahí parado confuso

mientras yo me alejaba riendo sola y preguntándome

¿Qué fue todo eso?


domingo, 9 de mayo de 2010

Soy pensamiento


Susurro que vuela al viento

soy pensamiento

que te visita de noche

y se acurruca a tu lado

cuando no puedes dormir.


Intrépido halo,

estela de estrella fugaz

que viaja contigo en el metro

en las mañanas de frío.


Te toco la frente sin que lo adviertas,

te induzco a un recuerdo y observo después

como se dibuja la mueca en tu cara,

la sonrisa repentina

y la extrañeza con la que te mira la gente.


Camino contigo hasta la oficina

y te acompaño mientras te instalas.

Comienza el quehacer y me desvanezco.


Ya no me adviertes pero igual te sonrío

mientras me alejo y me despido:

Será hasta la próxima…

hasta la próxima vez que me recuerdes.


viernes, 23 de abril de 2010

Avda. Los Escritores



Les presento en esta ocasión el segundo volumen de la
Revista Avda.
Los Escritores.

Es una revista digital dedicada a la literatura en general.
(Incluye : poesía, cuentos, prosa, ensayos, artículos, bibliografías y otras artes.)Espero que les guste este proyecto y desde ya quedan todos invitados a enviar material para participar en las próximas ediciones!


: )


Visiten y descarguen de nuestro blog:


sábado, 3 de abril de 2010

El último verso de amor


Será para ti el último susurro pequeñito

que te grita en voz gigante este silencio.

Será el último vestigio

que no puedo negarle a este corazón,

a este maldito idiota que te ha querido tanto

que se ha jugado a la ruleta la salud contigo.


Ya ves hasta donde llegué, te he seguido hasta aquí

ni por gusto ni por convicción (quiero que quede claro)

solo porque no puedo negarme a la petición de un moribundo;

aunque esta sea tan descabellada

como decirle a su mismísimo asesino cuanto lo ha amado.


Cuanto lo siento…

aquí te traigo un sobre amarillento

repleto de ausencias y años muertos,

lo deposito en tus dedos largos

mientras oigo resonante el eco de tu mirada

en esta habitación desierta,

el silencio y tú amarrados de las manos.


Se humedecen tus ojos negros infinitos,

esos malditos farsantes tan bellos

que me dijeron incontables veces cosas inciertas.

Nunca me ha dicho tu boca lo mismo que ellos,

solo me ha balbuceado promesas banales.


No hay cosa más dolorosa que verte de lejos mirarme,

prefiero no verte,

me duele menos el cuero.

No me has dado nunca algo valedero

y no me arranqué yo la piel solo para vestir tu ego.


Eres mi sueño roto,

el error del plano en mi camino.

Desde que te hallé no he dejado de perderte,

te busqué erróneamente muchas veces hasta hoy

y se me acabó el temple,

me han vencido el dolor y el frío.


No quiero ver ya tus ojos húmedos de melancolía

y ese dejo de tristeza en los míos.

Así como se ha dado siempre

es más insoportable tenerte que perderte,

por eso me voy deseando fervientemente que seas feliz.

No obstante quiero que sepas

que recordaré siempre tu ausencia…

será para ti mi último beso.


martes, 23 de marzo de 2010

El beso no rendido


Yo sigo guardando ese beso

que no pude darte jamás,

lo tengo en los labios prendido

resistiendo el olvido,

luchando arduamente por no caer al vacío.

Pende de un hilo,

se aferra a mi boca

como un naufrago a esa tabla rota

y a fuerza de esperanzas flota.


Es profunda como el mismo océano la soledad

y el vigor se le disipa,

ya se va debilitando

pero lo mantiene vivo esa fe irrevocable

que solo Dios sabrá de donde obtiene.

A menudo la humedad le hace resbalar,

la lluvia tempestuosa de mis lágrimas de amor

le pega fuertes golpes

pero logra sostenerse

y persiste allí cuando la calma llega.


En las noches cuando duermo y sueño contigo

el se da el gusto de mentira,

hace que practica con tu boca.

Juega a imaginar que se rompe el hilo

que divide esos dos mundos,

se da cuenta de que no es tan imposible,

se alborota y se vuelve aun más fuerte.


Me fastidia muchas veces

y me veo en el dilema de expulsarlo,

lo he intentado varias veces...

pero es un beso caprichoso

y no entiende de razones.

Pretendí posarlo en otras bocas,

dejarlo a merced de otras mareas

pero no quiso entregarse,

pues ha nacido a tus orillas.


He intentado casi todo para deshacerme de el:

Quise regalarlo al descuido

pero se dio cuenta y se escondió,

traté de arrancármelo

y se prendió con la fuerza de una madre;

procuré matarlo y casi me saca el alma.


He llegado a la conclusión

de que solo se marchará contigo

el día que cumpla su cometido

y si eso nunca ocurre pues paciencia…

persistirá conmigo.

Como un soldado valeroso de primera línea,

como un guerrero implacable

morirá solo en batalla.

Es el beso no rendido.